Samantha Flores, la activista transexual que ha revolucionado México

Samantha Flores es una mujer transexual de 82 años de edad que está revolucionando México con su fantástica iniciativa a favor del Colectivo LGTBI. Con toda la experiencia que reúne y la cantidad de situaciones por las que ha pasado, esta mujer se puede considerar una luchadora de los pies a la cabeza y es que su historia te llegará al corazón.

Crear el primer albergue para adultos mayores LGTBI es la iniciativa por la que se ha movido esta mujer que desde el primer día lucho por definir quién era incluso cuando parecía una misión imposible. Según sus propias palabras lo que busca es “ayudar a un colectivo olvidado que en la última etapa de su vida está desamparado y solo, sin familiares ni descendencia

La lucha incansable de la activista Samantha Flores

Teniendo en cuenta de que estamos hablando de una mujer trans de 82 años, ya nos podemos hacer a la idea de todos los conflictos y obstáculos por los que Samantha Flores, tuvo que pasar. Nacida en la ciudad de Orizaba -en el estado de Veracruz- nunca quiso destacar como persona transexual aunque sí ser esa señora que siempre se había sentido.

Samantha Flores, activista transexual mexicana

Su traslado a Ciudad de México la ilusionó cuando comenzó a estudiar en la Escuela Bancaria Comercial de Reforma y, aunque no terminó su formación, le sirvió para saber que era el lugar dónde quería quedarse. Corría el año 1957 cuando, después de mucho pensarlo, se quedó allí de forma permanente. Las andadas de Samantha no eran sencillas y en ocasiones casi pensó en tirar la toalla pero con el tiempo se dio cuenta de que estar en este lugar, tal y como se sentía, merecería la pena.

La idea de crear un albergue para los mayores LGTBI se le ocurrió hace siete años. Se conoce que había conseguido una casa en Azcapotzalco pero cuando los directores se enteraron que era para personas gay, le denegaron el acceso. La transfobia en México entonces se dejaba ver por todas partes y es que si hoy tenemos discriminación trans de hasta un 42%, nos podemos hacer una idea de lo que era entonces cuando la Comunidad LGTBI era prácticamente invisible.

A través de la campaña Donadora Samantha busca conseguir el objetivo de refugiar no solo a la Comunidad LGTBI de mayores sino también a personas que viven con el VIH así como a gente heterosexual que de alguna forma, se sienta desplazada socialmente. “Si la gente heterosexual quieren llegar a la casa, adelante; no estamos cerrados sol a la Comunidad LGTBI

La visión transexual de Samantha Flores

Samanta siempre se ha sentido mujer pero no fue hasta hace poco tiempo que quiso compartir su transexualidad con todo el mundo. “Vivía en el armario aunque ya me sentía una señora. Estaba metida en el closet porque de alguna forma, me  he sentido tranquila todo este tiempo” ha sido una de las últimas declaraciones que la activista dejó plasmadas.

Merchandising Derecho Transexual

Cuenta como la primera vez que usó ropa de chica fue a los 32 años en un carnaval de Querétaro. Corría entonces el año 1964 y no fue hasta trece más tarde que decidió ser Samantha Flores las 24 horas del día. Actualmente se siente muy satisfecha con la decisión incluso cuando reconoce no haber sido una mujer trans convencional.

En el momento de la transcisión, la mujer asegura que contó con el apoyo de sus amigos más íntimos que ya la consideraban como tal. Poder llevar el albergue LGTBI para mayores es lo que le ha hecho salir a la palestra y comentar su historia con todos. Actualmente además, es presidenta de Laetus Vitae, una asociación civil que tiene como fin ser una casa de día para cubrir todos los servicios de los mayores LGTBI de México.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *