Dan Shinaberry, una lucha continua por ocultar la homosexualidad

Dan Shinaberry es un joven del estado de Florida que desde muy joven sabe que es gay. Un campamento de verano fue lo que le sirvió para aclarar todas esas dudas que tenía en un principio y, aunque él ya estaba convencido, necesitaba confirmar que lo que estaba sintiendo era real y no solo algo pasajero.

Tras el verano, el regreso de Dan a la escuela fue toda una liberación. Después de mucho tiempo no tendría que ocultarse delante de nadie. Sin embargo, cuando en octavo curso recibió la primera humillación de sus compañeros, sabía que la homosexualidad era algo que tenía que vivir solo con él mismo.

La vida en el “armario” de Dan Shinaberry

Con tan solo seis años Dan Shinaberry sabía que le gustaban los chicos. En la estancia de aquel campamento de verano, fingió no saber nadar para llamar la atención del socorrista. A diferencia de muchos niños que se están descubriendo a sí mismos, para este estadounidense fue un tiempo feliz y que le gusta recordar.

El joven Dan Shinaberry

En la escuela unos compañeros de clase le tiraron por las escaleras al ver que llevaba “pantalones de gay” Con el único fin de sobrevivir, Dan compró ropa parecida a la que llevaban los otros chicos del colegio, se comportaba como ellos y hacía todo lo que veía que gustaba al género masculino. “Tomé la decisión de cambiar. Hice los ajustes. Me encorvé, cambié mi forma de caminar, mi forma de hablar, mi forma de vestir. Me convertí como el resto de la gente. Me convertí en hetero” ha desvelado en su su sufrido testimonio.

Con la universidad Dan tenía la esperanza de poder dar un paso hacia adelante. Un terreno más maduro, dónde los chicos van a formarse para su trayectoria profesional, no podía guardar homofobia alguna. A pesar de su alegría, el joven se cruzó con una realidad muy distinta. “Me metí en una fraternidad, me liaba con chicas, llamaba a algunas cosas gay. Cada mañana me levantaba puntual, me arrastraba hasta la ducha y lloraba. Me ponía mi disfraz y preparaba el show” ha sido otra de las cosas que he comentado en Teen Vogue.

La mentira en la que había convertido su vida le fue superando hasta el punto en que él mismo dudó de su identidad. Cansado de no saber ni quién era, Dan Shinaberry se reveló contra todos y salió del armario como gay. Actualmente es analista digital de Teen Vogue, tiene clara su orientación sexual y se siente feliz con ello.

Con el testimonio de esta revista Dan pretende ayudar a otras personas que siguen sin aceptarse como son, viven con miedo al rechazo y de alguna manera, no pueden disfrutar de lo que la vida les ofrece. Él, como muchos otros de la Comunidad LGTBI es un claro ejemplo de superación, humildad y buenas intenciones.

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